LAS TIC: EL MOTOR DE LA TERCERA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL.

LAS TIC: EL MOTOR DE LA TERCERA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL.

El pasado día 11 de septiembre, acudíamos a Madrid junto a otras empresas de la provincia para representar al sector TIC gaditano en una misión comercial, comunicativa y de networking.

Allí tuvimos oportunidad de departir con inversores, empresas, emprendedores y medios de comunicación acerca de nuestro trabajo. Y allí hablamos de lo que hacemos con un calor especial. Y es que resulta difícil transmitir la idea de conjunto de tu empresa cuando le dices a tu interlocutor que haces videojuegos lúdicos, serious games, aplicaciones móviles, redes sociales, simulación 3D, realidad aumentada…

Sin embargo, esa palabra monosilábica que se había colado en nuestro viaje se revelaba como una extraordinaria compañera, que permitía englobar con total nitidez todas nuestras actividades en torno a un mismo sector, al que teníamos el honor de representar junto a otras startups gaditanas.

 

Momento de la presentación en Madrid con el sector TIC gaditano.

Pues sí, nos queremos detener en esa extraña palabra para dedicarle este post y que sirva también de carta de presentación del misceláneo portfolio de nuestro quehacer diario.

TICs. Tecnologías de la información y la comunicación. Tres conceptos en uno, si bien los dos últimos pareciera que se alejan de nuestros productos, asentados en la frialdad metálica de lo tecnológico. Pero nada más lejos de la realidad.

De hecho, a nuestro juicio, estas nuevas tecnologías en las que trabajamos e investigamos constituyen la base de la nueva forma que tiene la sociedad de estar informada y de comunicarse.
En los últimos cincuenta años, el mundo se ha transformado de una manera fascinante, impensable. Ahora, de hecho, nos encontramos en la carrera de lo que algunos entienden como la tercera revolución industrial.

Ateniéndonos a su definición académica, una revolución industrial es un proceso, prolongado en el tiempo, que supone una transformación de las formas en las que una sociedad se desarrolla desde un punto de vista social, económico y tecnológico. Transformaciones que hacen que la propia sociedad en sí cambie, progrese y mejore su calidad de vida.

A finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX se produjo la Primera Revolución Industrial. La máquina de vapor logró que, sobre todo Inglaterra, pasara de una sociedad agraria a otra industrial, del trabajo a mano a la maquinaria, el florecimiento de industrias como la textil y la expansión del comercio gracias a medios de transporte como el ferrocarril o el barco a vapor.

La Primera Revolución Industrial sentó las bases del progreso actual.

El mundo estaba asistiendo a una nueva forma de producir, de crecer, de consumir y de comunicarse sin precedentes. No tardaría mucho en producirse un nuevo vuelco de progreso a nivel mundial. Sería la electricidad, en esta ocasión, la encargada a finales del siglo XIX y principios del XX de la Segunda Revolución Industrial donde, ahora sí, sería el mundo entero el que experimentaría esta transformación de la mano de nuevas máquinas como el motor de combustión; nuevas energías como el gas o el petróleo; el nacimiento de la gran investigación científica y de la industria química; y, una vez más, nuevas y fascinantes formas de comunicarnos como la industria automovilística, el aeroplano, el teléfono o la radio, ingredientes todos que hicieron caminar al planeta a un ritmo desconocido y que hicieron que aquella joven sociedad moderna viviera un mundo completamente nuevo.

Ahora, muchos son los autores que defienden la existencia de una Tercera Revolución Industrial en la que el mundo se encuentra instalado a través de las nuevas tecnologías. Fue el economista norteamericano Jeremy Rifkin el que defendió esta idea, finalmente aceptada por el Parlamento Europeo en 2006, de una tercera revolución global iniciada desde la segunda mitad del siglo XX.

Pero, es a partir de la década de los 70, cuando empezamos a asistir a un fenómeno entonces tímido que acabaría por producir la transformación, a nuestro juicio, mayor que se ha producido en la historia. 

El nacimiento de la lógica computacional y la informática comenzaron a gestar hitos tecnológicos que fueron disparando multitud de procesos industriales, militares y sociales. Hasta el nacimiento de los primeros embriones de internet, la puerta que abrió la verdadera revolución global.

Internet ha abierto la puerta de la mayor transformación global de la historia.

Los dispositivos móviles, las redes sociales, la realidad virtual… Poco a poco, se fueron adhiriendo al fenómeno de internet toda una serie de nuevas tecnologías que, al abrigo de las TIC, han ido propiciando las nuevas formas de producir, de informarnos, de comunicarnos, de relacionarnos… absolutamente revolucionarias.

En Omnium Lab Studios trabajamos en el corazón de esta revolución, tratando de estar alerta a la evolución constante del sector. Las TIC, un sostén de la sociedad del futuro. Algunas voces se han alzado para advertir acerca de la impersonalización a la que conduce esta tercera revolución global, una especie de Mundo Feliz de Aldous Huxley en el que la inteligencia artificial acabe cogiendo el timón social.

Sin embargo, si analizamos la forma en la que estos cambios están afectando a las personas hemos de concluir que las nuevas tecnologías están haciendo que el mundo sea mejor.

A diferencia de otros sectores protagonistas de revoluciones globales, las TIC han demostrado una gran capacidad de penetrar en cualquier ámbito, en cualquier sector de la economía y de la vida social. Esta versatilidad es una de las claves de la gran importancia que han adquirido en muy poco tiempo para todos los habitantes del planeta.

Pero además, han venido de la mano de un factor crucial: El fácil acceso, generalizado en los cinco continentes, y su bajo precio, han posibilitado que los ciudadanos, a diferencia de otras revoluciones, sean los que posean el control de la tecnología.

Este control, ese protagonismo del uso privado, doméstico, social, laboral o industrial, es lo que ha generalizado y democratizado a las TIC como motor de una transformación sin precedentes.

La tecnología móvil e internet se erigen como dos colosos infranqueables que han reinventado los modelos de trabajo, han puesto el conocimiento y la información al alcance de todo el mundo y han transformado, a través del Internet 2.0, las formas en las que nos relacionamos.

Las nuevas generaciones están creciendo con estas herramientas, que amplían el mundo que les rodea, que enriquecen infinitamente las posibilidades de nutrirse de él, y que colocan al individuo frente al mundo, con capacidad plena para comunicarse con él y poner en valor sus talentos y potencialidades.

Y, de la mano de este fenómeno, sigue creciendo en la aplicación provechosa de estas nuevas tecnologías, a través de los videojuegos, de las aplicaciones móviles, de herramientas de realidad aumentada, de la simulación 3D….

El escenario que abre esta nueva revolución nos hace soñar con un mundo en el que la tecnología ayude a las personas, les dé más calidad de vida, y las haga mejor informadas, con más facilidad para desarrollar sus competencias y más conectadas con el mundo que les rodea.

En Omnium Lab creemos en esta revolución global, en un mundo en el que lo tecnológico y lo humano se abracen en una misma realidad, al alcance de cualquiera, sencilla e inmediata, gracias a las TIC.

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